Con una férrea defensa, nunca vista ni en tiempos de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, de la figura tradicional de la familia católica frente a otras formas de convivencia terminó el VI Encuentro Mundial de las Familias. Alrededor de las cinco jornadas del encuentro se escucharon una serie de críticas hacia otras formas de convivencia, cuyo desenlace es que una relación homosexual debe permanecer como una relacion privada dentro de una relación de amistad.
En un discurso iluminado de santisismos y gazmoñería se resumio que la familia, formada en el matrimonio entre hombre y mujer, confronta una crisis en el seno de su autolabor educativa.
En una conversación con un buen amigo que está por terminar sus estudios en Medicina salió a colación el tema sobre la aspirina, su patente y la revelación de su fórmula.
El ácido acetilsalicílico o AAS es un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE) de la familia de los salicilatos, usado frecuentemente como antiinflamatorio, analgésico para el alivio del dolor leve y moderado, antipirético para reducir la fiebre y antiagregante plaquetario indicado para personas con alto riesgo de coagulación sanguínea, principalmente individuos que ya han tenido un infarto agudo de miocardio.
El AAS sin duda, conocido por todos es la sustancia principal de la submarca conocida como Aspirina, propiedad de la transnacional alemana Bayern.
La aspirina tiene una muy mala solubilidad en condiciones de pH bajo, como ocurre en el estómago, hecho que puede retardar la absorción de grandes dosis del medicamento unas 8-24 horas. Todos los salicilatos, incluyendo la aspirina, se absorben rápidamente por el tracto digestivo a nivel del duodeno y del intestino delgado, alcanzando la concentración máxima en el plasma sanguíneo al cabo de 1 a 2 horas. Por ser un ácido débil, muy poco queda remanente en forma ionizada en el estómago después de la administración oral del ácido salicílico.
¿Qué relación tiene la aspirina con el matrimonio y la familia?. Aparentemente dicho cuestionamiento sería objeto de los mas cómicos e irónicos comentarios.
Pero todo tiene su relación, correlación, teoremas y corolarios.
Cuando tratamos de confrontar el dolor nos vemos orillados a la medicación de una aspirina. En el mercado hay una gran variedad de analgésicos para contrarrestar el dolor, pero solo una y solo una llamada aspirina: creada y formulada por la transnacional Bayern.
Si queremos perpetuar o acentuar una relación con nuestra pareja, independientemente de nuestras preferencias sexuales, ante la ley ( mercado) existen diversas figuras legales y contractuales pero solo una y solo una llamada matrimonio: creada y formulada por la transnacional Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana.
Todas las patentes llegan un punto en que deben ser de dominio público al cabo de 60 o 100 años desde su invención. Pasado eso tiempo es probable que encontremos en cualquier establecimiento alguna simi-aspirina. Solo queda la espera de que la patente del matrimonio sea de dominio público, y cualquier unión o asociación entre dos personas pueda asumir la fórmula íntegra de la patente religiosa. Tal vez surga algún concepto como el simi - matrimonio. ¿Habra que ver?
Fuentes: AP
ENEWS PAPER
lunes, 19 de enero de 2009
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Tienes toda la razón.
ResponderEliminarAdemás algo que leí en la página de Álvaro Cueva es que mientras se realizaba dicho encuentro esperado por miles, millones quizá de fieles, en las pantallas de televisa veiamos al padre con túnica besar una mujer, en las cadenas de amargura región 4 ¿ese es el catolicismo que quieren que sigamos? Además ¿porque no estubo presente Venedicto?
Muy bonitú entradú
Ahora toca buscar un slogan, ojalá y propongas uno, ya que el de simi es "LO MISMO, PERO MÁS BARATO"